«En el país hacen falta alrededor de 100.000 enfermeros»

Dirigentes de la Federación de Trabajadores de la Sanidad y de la Asociación La Plata estuvieron en Olavarría…..VER MÁS

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Edición Anterior: 21 de Noviembre de 2016
EDICIÓN IMPRESA // LA CIUDAD
Dirigentes de la Federación de Trabajadores de la Sanidad y de la Asociación La Plata estuvieron en Olavarría
«En el país hacen falta alrededor de 100.000 enfermeros»

Saunders, Ropat, Manzur y Franchi, reunidos en la sede gremial de Olavarría.

La semana pasada visitaron la ciudad de Olavarría, Osvaldo Franchi (secretario de capacitación de AFTA – Fatsa, Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad) y Jorge Ropat (secretario de organización de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad -ATSA- La Plata y enfermero universitario, además de docente en la Facultad de La Plata), quienes en la flamante y coqueta sede de los trabajadores de la sanidad de nuestra ciudad -ubicada en Alvaro Barros entre Lavalle y Alsina- se reunieron con Roberto Saunders (enfermero en la fábrica L’Amalí y delegado gremial del sindicato de Olavarría) y Carlos Manzur (secretario general en nuestra ciudad del gremio de los enfermeros, ATSA), ya que en la oportunidad se realizó una capacitación a delegados de Olavarría y Azul.

Asimismo, y teniendo en cuenta que hoy se celebra el Día de la Enfermera, que también puede decirse del enfermero, ya que hay muchos hombres en esta noble y sacrificada profesión, hablaron sobre distintos aspectos gremiales y laborales del sector.

Acerca de la jornada de capacitación con delegados, Osvaldo Franchi señaló que «la capacitación está orientada, desde la Delegación Olavarría, a delegados de Azul y Olavarría. La idea es capacitar a los dirigentes para ver dónde están las necesidades de los trabajadores, especialmente del equipo de enfermería, que primordialmente son trabajadores. Esta es una profesión crítica en la Argentina».

Acerca de la situación que vive el gremio dentro de la problemática del país, Franchi señaló que «la problemática es mundial. Impacta en nuestro país y en la Argentina hacen falta 100.000 enfermeros. Si bien el gobierno nacional hizo un anuncio del programa nacional de enfermería y dice que faltarán 50.000 en los próximos cuatro años, nosotros como organización sindical, desde el observatorio de ATSA y desde Fatsa, relevamos datos del terreno a través de los delegados y decimos que faltan 100.000. Y por eso esta capacitación de delegados, quienes relevan la información desde las bases, desde los mismos establecimientos, porque tienen el contacto directo, y no a través de cargas virtuales. La realidad es que faltan 100.000, y tiene esto una problemática muy grave porque se elimina al auxiliar de Enfermería en nuestro país, se tiende a eliminar a esa categoría que es el sostén de la Enfermería. Y tenemos una distribución muy heterogénea respecto de la profesión, donde en el norte tenemos -de acuerdo con datos de hace una semana- al gobernador que promulgó una ley diciendo que en La Rioja faltan 3.000 empíricos para ser auxiliares, porque hay 3.000 personas que ejercen la profesión sin tener título, que lo hacen por la necesidad, pero por otro lado vemos que alguna élite de enfermería solicita que todos sean técnicos y licenciados. En este país fragmentado que tenemos se debe homogeneizar cuál es la oferta educativa y para eso se está trabajando con los ministerios de Salud y de Educación ante esa necesidad, y para ver las demandas emergentes. Por eso estamos relevando datos en cada localidad, en este caso Olavarría, para ver la necesidad real de la profesión y no olvidarnos de que es una profesión con una salida laboral rápida. Por eso no queremos bajar la calidad de la formación, y queremos ver cómo se va a capacitar, quién capacita a los enfermeros, con el concepto de trabajo que se debe. No necesitamos licenciados que no toquen al paciente como pasa en San Juan. Un enfermero que no toca al paciente desvirtúa el concepto de la profesión».

Acerca de en qué parte del país la situación es más crítica, el dirigente señaló que «sin dudas en el noroeste (NOA). Llevamos un programa nacional y se están capacitando pueblos originarios. Desde el aporte de los trabajadores, el Estado está colaborando. Y desde la organización sindical somos los mayores formadores del 55 por ciento de enfermeros en la Argentina. Algunas provincias se complementaron, pero la organización es nuestra. A estos estudiantes de pueblos originarios los bajamos desde la alta montaña de Tucumán, los llevamos a la ciudad, les pagamos el alquiler, les damos una beca, pagamos estudios a chicos de hasta 24 años que son elegidos por sus comunidades para que estudien como técnicos de Enfermería. Y vuelven a sus comunidades para ejercer la profesión con el compromiso de que las provincias los tomen dentro del programa sanitario. Eso, creemos, es lo que se debe hacer en función de formar, capacitar y orientar la profesión para un fin de la comunidad, no formar profesionales que no estén comprometidos con la necesidad de la gente».

Respecto de la situación en la provincia, Jorge Ropat dijo que, «básicamente, en La Plata somos centro formador importante en salud. Vemos que en la Enfermería abarcamos otros aspectos de trabajadores de la sanidad en que está compuesta la profesión, ya que también hay mucamas, camilleros y administrativos. Dentro de nuestro panorama se ha capacitado a todos desde ATSA La Plata, y queremos orientar la capacitación a recursos humanos que sean necesarios para las instituciones. En la profesión de Enfermería sacamos excelentes profesionales y trabajadores, en el sentido solidario de respetar a compañeros, ya que todos los recursos vienen de los afiliados. La problemática es que faltan enfermeros en todos lados, en los 44 partidos que tenemos en nuestra zona, y la proyección para 2017 es cubrir esa expectativa. Cuesta mucho, porque el recurso humano debe ser seleccionado. Hicimos tres etapas: la reconversión de empíricos (enfermeros que no tenían título y ahora son auxiliares), luego la reconversión de esos enfermeros en profesionales, y hoy tenemos a hijos de afiliados que se están capacitando. Faltaría la última parte, que es formar a los profesores, a los docentes, que salgan de la casa de los trabajadores. Ese es el desafío para el próximo año».

En tanto Roberto Saunders, quien trabaja en L’Amalí desde 2005 («aunque estoy en fábrica hace 32 años, siempre como enfermero», aclaró), es delegado gremial. Contó que está en esta profesión «porque había enfermeros en la familia y me gustó. También en el servicio militar empecé a hacer los primeros pasos como camillero en el puesto de comando y luego hice el curso de Enfermería en Olavarría. En L’Amalí soy enfermero profesional y cubro las 24 horas de guardia, en turnos rotativos. Cubrimos accidentes o enfermedad de personal, o traslado a alguna clínica. Somos 14 y estamos en Sierras Bayas, Loma Negra y L’Amalí».

Por último, Carlos Manzur resaltó que «en Olavarría tuvimos la experiencia, por una decisión política de Pedro Borghini y del intendente José Eseverri en su momento, para hacer tres cursos de capacitación en tres años continuados y salieron 110 enfermeros auxiliares. De esos 110, el cien por ciento trabaja, el 90 por ciento ya son profesionales, y de esa cantidad un 60 por ciento ya son licenciados. Consideramos que la base fundamental, el cimiento de la carrera, nace en el auxiliar de Enfermería, y Olavarría está muy bien posicionada en capacitación. Ahora falta que el Ministerio de Salud autorice al auxiliar de Enfermería, porque a los nueve meses ya está trabajando, tiene salida laboral muy rápida. El auxiliar es el cimiento de la carrera y su misma profesión lo lleva a crecer en sus conocimientos, y entonces hace la carrera de profesional y la licenciatura».